Lucha interna en el partido del gobierno de Sudáfrica

Ace Magushule intentó entrar en la videollamada del comité ejecutivo nacional del Congreso Nacional Africano (CNA), pero el anfitrión le echó. El hasta ahora secretario general del partido en el gobierno de Sudáfrica está suspendido por corrupción tras la decisión del partido de apartar de sus cargos a todo aquel acusado de corrupción. Magushule fue imputado el pasado mes de noviembre por fraude, robo y lavado de dinero tras supuestamente haber aceptado sobornos en un proyecto de 18 millones de dólares que iba destinado a encontrar y limpiar de amianto barrios pobres. Magushule no sólo lo niega, sino que asegura que es un intento del líder del partido y presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, de eliminar a sus críticos y rivales. Tras su suspensión, Magushule anunció que suspendía al propio Ramaphosa como líder, y aunque su decisión no ha surtido efecto, ha reabierto la guerra interna en el CNA.

La cosa viene de lejos. Ramaphosa era vicepresidente de Jacob Zuma. Este estaba siendo investigado por corrupción en la venta de armas desde finales del siglo XX, pero al ser presidente no podían acusarle. En 2017, Ramaphosa se separó de Zuma y presentó su candidatura a las primarias del CNA, donde luchaba contra la mujer del propio Zuma. Tras vencer, Ramaphosa anunció que su partido apoyaría en el congreso una moción de censura contra el presidente Zuma. Este se vio obligado a dimitir para no sufrir la humillación de que su propio partido le echara de la presidencia y, tras hacerlo, Ramaphosa llegó al poder. En 2019 ganó las elecciones y consiguió su primer mandato, en las urnas. Desde su llegada al poder, Ramaphosa ha puesto la tolerancia cero con la corrupción como uno de sus principales objetivos. A finales de abril, tuvo que declarar ante la Justicia como líder vigente de su partido en el caso de Zuma y admitió que su partido debió hacer más para prevenir la corrupción durante su mandato.

La decisión de suspenderlo viene anticipa un momento clave en la lucha por el poder en el CNA. En 2022 se celebrarán unas nuevas primarias y Magushule podía ser un rival potente para Ramaphosa, apoyado por la facción del partido que se posiciona con Zuma y está contrario a admitir esa corrupción generalizada. La división interna en el CNA viene de lejos y es vital para conocer al próximo presidente, ya que el partido ha vencido con mayoría absoluta en todas las elecciones en democracia. Dentro de esta división se enmarcó la salida del exlíder de las juventudes del CNA, Julius Malema, quien vio como las puertas del poder se le cerraban y creó el partido más radical Luchadores por la Libertad Económica, tercera fuerza en la actualidad. Ramaphosa apuesta por mostrarse férreo contra la corrupción para intentar frenar la pérdida de votos que amenaza al CNA con caer por debajo del 50% de los votos por primera vez en su historia. Para ver si funciona, primero deberá vencer dentro de su propio partido.

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